El Estadio José María Minella vivió una jornada histórica con la vuelta de los hinchas visitantes con la victoria del Lobo

Hacía falta que el fútbol argentino diera una señal de cordura y en "La Feliz" se dio. Unos 4.000 fanáticos del Tripero coparon la popular norte y le devolvieron a las tribunas ese folclore sano, con cantos cruzados y mucho color, demostrando que se puede armar una fiesta en paz con ambas parcialidades.

DEPORTES 02/08/2026
El Estadio José María Minella vivió una jornada histórica con la vuelta de los hinchas visitantes con la victoria del Lobo
El Estadio José María Minella vivió una jornada histórica con la vuelta de los hinchas visitantes con la victoria del Lobo

El clima de convivencia empezó a cocinarse desde temprano. Antes de que se diera el pitazo inicial, el presidente del Tiburón, Hernán Tillous, y el mandatario del Lobo, Carlos Anacleto, se juntaron en el círculo central para saludarse y dejar en claro que la rivalidad dura solo 90 minutos. Un gesto impecable, de esos que valen el doble en tiempos donde la intolerancia suele ganar terreno.

El operativo, que contó con unos 370 policías en los accesos y las rutas, funcionó a la perfección. El propio Guillermo Cimadevila, titular de la APreViDe, se mostró reconfortado por el comportamiento de la gente: “Tener un encuentro con dos públicos es motivo de celebración y debemos cuidar este espectáculo entre todos”, tiró la máxima autoridad de la seguridad deportiva, abriendo una luz de esperanza para que estas movilizaciones se repitan.

En lo futbolístico, los goles de Agustín Auzmendi y Agustín Colazo le dieron aire al Lobo. Apenas se terminó el partido, los jugadores platenses no dudaron: corrieron directo hacia la cabecera norte para desatar la locura, revolear las camisetas y regalarle una postal emocionante a toda esa gente que hizo el esfuerzo de viajar el fin de semana.

 

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