Alianza para proteger el mar: Buenos Aires monitoreará la contaminación costera
A través de un convenio entre la Provincia, el CONICET y la red internacional REMARCO, se instalarán estaciones de medición para evaluar el impacto humano en el ecosistema marino.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó la puesta en marcha de un ambicioso plan de vigilancia ambiental mediante el Decreto 128/26. La iniciativa, coordinada entre el Ministerio de Ambiente bonaerense y el CONICET, integra a la Argentina en la Red de Investigación de Estresores Marinos-Costeros en Latinoamérica y el Caribe (REMARCO). Este acuerdo busca establecer un sistema de observación robusto para analizar la salud de las aguas en casi 20 países de la región, permitiendo una respuesta coordinada ante las amenazas ambientales.
El programa contempla la instalación estratégica de estaciones de monitoreo continuo en puntos clave de la costa atlántica: Santa Teresita, Villa Gesell, Mar Chiquita y Mar del Plata. Estas bases de operaciones permitirán recolectar datos en tiempo real sobre las zonas de transición y las costas, generando un mapa detallado de las condiciones actuales del entorno marino. El objetivo principal es estandarizar la medición de los parámetros ambientales para comparar la situación local con los estándares internacionales de protección oceánica.
El foco de la investigación estará puesto en los llamados "estresores", factores derivados de la actividad humana que rompen el equilibrio ecológico. Los científicos rastrearán fenómenos críticos como la acidificación de las aguas, la presencia de microplásticos, las floraciones de algas nocivas y la eutrofización. Con esta información técnica, la Provincia busca no solo detectar contaminantes emergentes, sino también diseñar políticas públicas basadas en evidencia para mitigar el impacto ambiental en las playas y el mar argentino.
